“Buenas noches
si hace menos de 2 años salieron a cotizar creo que a 20 €, mas o menos, si no suben algún día, espero que cercano, es que algo delictivo ha sucedido.”

Este comentario lo adjuntaba el lector en el análisis de Codere que hicimos a petición de una lectora.

Vamos a aprovechar para explicar que sucede con las maravillosas OPVs, como ya hemos dicho, las entidades financieras y las corporaciones empresariales no regalan su dinero, o dicho de otro modo no venden duros a cuatro pesetas, es más podríamos decir que lo que hacen es comprar duros a cuatro pesetas y venderlos a seis pesetas, ese es el negocio financiero.

Por tanto si una entidad saca a Bolsa una filial o a si misma, lo que está haciendo es venderla al mercado, y si la vende lógicamente será porque no le interesa mantenerla o porque va a recibir un precio mayor del que considera vale la empresa.

Por tanto la parte vendedora conoce bien las cuentas pues son suyas, incluso conoce las contabilidades internas que no se publican (Contabilidad de Costes así como datos de Control de Gestión). Por tanto el único caso en que se debe invertir en una OPV es cuando se conoce información fiable de las cuentas y se han analizado las mismas, no porque un amigo nos dice o porque creemos que la empresa va a subir sin ningún motivo más que el inocente optimismo del inversor poco escarmentado (pero de seguir así ya lo estará).

Además de no creernos a amigos, hemos de considerar esa distorsión entre lo que conocen los vendedores (que colocan acciones en el mercado para llevarse dinero) y también hemos de considerar la independencia de los consejeros que si tomemos en serio por ser profesionales del sector.

Voy a contar una experiencia particular pues como ya dije seguiremos destapando las mentiras de este mercado financiero. He colaborado en un montón de entidades financieras, cajas y bancos de Cataluña, Madrid, Galicia y Andalucía entre otros.

En una de esas entidades financieras, no daré pistas, ví algo que me impacto totalmente y es una de las experiencias que me ha llevado de la pasión a la rebelión contra la banca, adquiriendo mi independencia y mi compromiso con los inversores particulares. Paso a narrar la historia:
“Hace pocos años Salomón trabajaba en una entidad financiera y estaba inmerso en una de las áreas con mayor grado de relación con las inversiones.

El banco había logrado ser uno de los bancos colocadores de la emisión, lo cual es un negocio institucional para ellos en cuanto se llevan un tanto de la colocación por las molestias.

Cuando nos enfrentamos a acciones que nacen, no disponemos de ninguna serie de precios que nos permita graficar y realizar análisis técnico de ningún tipo, únicamente nos queda el fundamental, que como hemos dicho antes debe ser estudiado por profesionales de forma sólida, no se puede “opinar sin fundamentos”.

En este caso la entidad financiera, como buena profesional, procedió a analizar las cuentas. Mi sorpresa fue cuando según sus métodos de análisis habituales les salió que no era una buena recomendación comprar la compañía, y modificaron algunos números (pues el análisis fundamental incorpora un montón de supuestos sobre la evolución futura) para que la recomendación fuera comprar, pues claro después de haber sido designados como colocadores no iban a permitirse desperdiciar esta oportunidad, aunque fuese a costa de recomendar a sus clientes algo que en caso de no haber sido colocadores no habrían recomendado”

Realmente fuerte verdad, Salomón eligió no trabajar en Banca Privada a pesar de recibir muchas ofertas desde que en 2005 fue de los primeros en España en obtener la titulación de European Financial Advisor (€FA), y trató de trabajar en departamentos o consultoras relacionados con la inversión pero no el asesoramiento, pues este no era independiente y sucedían estas cosas tan “oscuras”.

En el año 2009 se ha regulado el sector del asesoramiento financiero independiente, y pese a que la legalización de las EAFIs va lenta, el sector ya ha nacido y ello anima a Salomón y su equipo a divulgar sus análisis financieros independientes.

En cuanto a las OPVs, a modo de conclusión, si no tenemos técnico, y no tenemos un buen fundamental (implica analizar en profundidad las cuentas y no creer que va a subir porque nos guste la marca o el sector o el consejo de un amigo) no tenemos fundamentos para entrar.

Por tanto, suponiendo que la mayoría de nuestros lectores no disponen de tiempo o conocimiento para realizar un adecuado análisis fundamental lo más recomendable es que no acudan a las OPVs, pues si lo hacen será sin fundamento solido y por tanto es como jugar a la lotería o las apuestas, pero contra otra parte bien informada. En caso de recurrir a analistas o expertos, recomendamos asegurar la independencia de los mismos. De otro modo el riesgo de las OPVs es muy elevado y sino vean que ha sucedido últimamente con las mismas.

Estimados seguidores no se dejen llevar por la avaricia y realicen inversiones fundamentadas.

El caso de codere, la lanzaron en Octubre de 2007 cuando muchos ya contabamos con el cambio de ciclo y por tanto vuelve a ser una estafa moral dentro de la legalidad.