El curioso caso de Dubai

dubai worldAyer, 26 de noviembre de 2009, las bolsas europeas fueron sacudidas a raíz de un revuelo financiero, por el que se conocía que Dubai World y Nakheel, instarían a sus acreedores al aplazamiento del pago de su deuda.

Dubai World tiene unos pasivos de aproximadamente 60.000 millones de $. La deuda total de Dubai asciende a unos 80.000 millones de $.

Credit Suisse (una de las entidades afectadas) cifra en unos 13.000 millones de euros la exposición de la banca europea a la deuda de Dubai.

La intención es, retrasar “al menos hasta el próximo 30 de mayo” el pago de los vencimientos de su deuda, que suman unos 9.200 millones de $ de aquí hasta dicha fecha. 

La bolsa no tardó en hacerse eco del anuncio y empezó con fuertes caídas en Asia que se extenderían a Europa con el inicio de la sesión con  un retroceso medio del 3,5% en el caso europeo.

El sector más perjudicado fue el bancario, con unas caídas del 5%, así como cualquier empresa con relaciones comerciales con Dubai, se vio fuertemente sacudida.

Todo lo anterior, en un día festivo en EEUU, el de acción de gracias, con lo que EEUU lleva un día de retraso en su corrección.

Finalmente EEUU, que hoy solo abría medio día, ha cerrado este viernes 27 con unas caídas del  1.5%.

Hay que reconocer, que cuanto menos esta noticia genera cierta inquietud, en un momento en que parecía que ya se habían terminado las grandes quiebras y escándalos financieros, y los mercados estaban avanzando a pies juntillas a la espera de las primeras hojas verdes, que confirmaran los avances previos de este año.

Al mismo tiempo se abre el debate sobre Dubai y su modelo de petrodólares, ladrillo, turismo e inversión. Como un pueblo nómada del desierto, con la llegada del petróleo y los petrodólares, se asienta junto a la costa y emprende un faraónico proyecto sin antecedentes.

¿Cuales serán los resultados de sus ambiciosos proyectos? Las expectativas, han sido muy altas hasta la fecha, quien no recuerda todas las bondades que se han venido diciendo de los Emiratos Árabes y su modelo, lo bien que viven los occidentales que ahí residen por trabajo etc. Incluso alguien se habrá planteado durante la crisis si su futuro profesional podría estar ahí.

Pues bien, a grandes expectativas, son necesarios grandes resultados, y finalmente parece ser que el desarrollo del turismo en la zona, no está siendo el que se esperaba, y se están encontrando con una sobrecapacidad, que puede ser temporal o estructural, el tiempo lo dirá.

Este mazazo sobre las expectativas, unido al precio del petróleo, es un cóctel cuando menos nocivo para la salud financiera dubaití.

A todo esto el petróleo no es tan abundante en Dubai como en el resto de la zona.

¿Qué ha supuesto para los mercados financieros?, principalmente una caída de confianza sobre ese país, lo que supone un incremento de la prima de riesgo. En primer lugar ello ha generado una fuerte subida en el tipo de los CDS (Credit Default Swaps), que son como unos seguros del “riesgo de crédito”, en otras palabras del riesgo de que Dubai no pague a sus acreedores. Ahora para “asegurar” esas deudas se debe pagar un precio mucho más elevado.

¿Esto ha sido todo?, Esto ha sido el primer impacto, el anuncio de la noticia.

¿Cuáles son los posibles efectos a medio o largo plazo? –Uno de ellos sin duda va a ser la pérdida de confianza en emergentes especialmente en los asiáticos.

En cuanto a la continuación de las consecuencias del efecto Dubai caben diversas alternativas, ordenadas de mayor a menor probabilidad, según nuestro criterio:

1. Que la corrección de valor en Divisas, mercados de Renta Fija, Variable y de Materias Primas, haya sido suficiente y ya no genere efectos directamente en los mercados.

2. Que aún quepa una corrección en las valoraciones, para ajustarlas a las nuevas primas de riesgo que solicitan los inversores, y por tanto, aún tengamos que asistir a algún recorte sin más trascendencia que el corto plazo.

3. Que se genere una cadena de desconfianza, que vaya más allá del propio efecto Dubai y contagie de pesimismo la percepción del riesgo en el resto de mercados. En este caso, correríamos el riesgo de estar asistiendo al inicio de una nueva crisis financiera.