Quiero comprar una empresa, ¿cuánto vale? Para saber cuánto tengo que pagar por comprar una empresa tendré que multiplicar el precio de la acción por el número de acciones.

¿Es ese el verdadero valor de la empresa? No. Ya introdujimos en otro breve la diferencia entre el valor y el precio. Lo que nosotros pagaríamos por la empresa sería el precio pero, ¿cuánto vale mi empresa realmente?

Vamos a hacer una breve introducción sobre los métodos de valoración de una empresa.

Warren Buffet afirmaba que “valuing a business is part art and part science. Para saber cuánto vale una empresa existen varios métodos de valoración pero con ello no tenemos suficiente ya que existe una parte intuitiva en la vida futura de la empresa. Es imprescindible saber el funcionamiento interno de la empresa, las características del sector en que opera y la evolución futura de la economía en general.

Más allá de este arte, queremos mostraros los principales métodos de valoración.

Las empresas cotizadas tienen la obligación de ser transparentes y de publicar las cuentas anuales. Del balance y de la cuenta de resultados extraeremos los datos y las primeras conclusiones.

El método más utilizado es el que se basa en la rentabilidad de la empresa. Habrá que saber hoy qué rentabilidad dará mi empresa en el futuro; habrá que calcular el descuento de flujos de caja –Discounted Cash Flow–

Formula DCF

Suma de todos los flujos de caja de cada año (numerador) teniendo en cuenta la rentabilidad anual (denominador). Es lo que se llama el Valor Actual de los Flujos de Caja, el cual consiste en valorar hoy la suma de los flujos de caja estimados para la empresa.

Simplifiquemos. Cogeremos todo lo que hemos cobrado y pagado con la tesorería de la empresa y calcularemos la diferencia entre ellos. Así tendremos la caja que ha generado la empresa.

Estimaremos ese dato en el futuro, y proyectaremos unas estimaciones para el futuro de los flujos de caja.

Si a eso lo dividimos por un factor de descuento, es decir (1 + una tasa de rentabilidad anual, o tasa de retorno exigida, o coste de financiación,…) tendremos el valor estimado de la empresa mediante el DCF o Descuento de Flujos de Caja.

Para saber cuánto vale mi empresa de compra-venta debería calcular la rentabilidad futura de mi inversión, para ello debo estimar los Cash Flows futuros y descontar su valor a hoy a esa tasa de interés.

La necesidad del descuento viene de que esos CFs, al ser futuros, deben traerse a hoy descontados a un tipo de interés, pues en matemáticas no se tratan capitales sino capitales financieros (pares de importe en € y tiempo) y se equilibran con tipos de interés.

Por tanto para determinar el valor actual de los CF deberemos:

- elegir una tasa de interés, tal y como decíamos esta puede ser más o menos determinada de una forma objetiva, por ejemplo tomando el coste de financiación o la rentabilidad exigida por el accionsita.

- estimar unos CFs futuros, lo cual está sujeto a una gran cantidad de previsiones, como la previsión de ventas, a varios ejercicios y por tanto con un elevado componente subjetivo.

Queremos destacar también la elevada complejidad que imlpica la realización de proyecciones de la compañía a varios ejercicios vista, además éstas resultan menos fiables cuanto más alejadas.