obamaBarak Obama abre el debate sobre las entidades financieras y la moralidad de las mismas (aunque no con estas palabras), proponiendo imponer un impuesto sobre la responsabilidad en la crisis a las entidades financieras.

Nosotros ya hemos publicado múltiples artículos sobre la banca y su comportamiento, incluso uno de nuestros lemas es “Banqueros reconvertidos al servicio del pequeño inversor”, pues nuestra experiencia en la banca nos hizo salir de la misma y nuestra pasión por el sector financiero nos llevó a la independencia.

Dejamos link a un artículo que ya publicamos sobre las ayudas al sector financiero: “¿Y el dinero que se le dió al sector financiero? ¿Atraco a mano armada?”

Se trata de un gravamen especial a aplicar durante al menos los diez próximos años. Tendrán que responder las mayores y más apalancadas entidades financieras que operan en el país. El objetivo es recuperar parte del dinero gastado por los contribuyentes en el rescate del sector financiero, que, según los últimos cálculos del Gobierno estadounidense asciende a 117.000 millones de dólares (80.840 millones de euros).

Estamos totalmente de acuerdo con esta medida, pues mientras los bancos han ganado dinero sus accionistas (después de retribuciones y bonus a directivos) se han llevado dividendos y grandes plusvalías, pero cuando vinieron las pérdidas se salvaron bancos con dinero público, de gente que no se benefició ni se beneficiará nunca de los beneficios de los bancos.

Así que si gano me lo quedo y si pierdo compartimos…. ¡yo también firmo!

Vemos plenamente razonable cobrar esa tasa en dos conceptos:
• Recuperar parte de la ayuda proporcionada en esta crisis
• Preparar un fondo o ir compensando en épocas de bonanza posibles futuras salvaciones

Así que pese a que no solemos estar a favor de este tipo de intervenciones estatales, en este caso nos parece más que adecuada, necesaria.

El impuesto sería aplicado en proporción al capital invertido en fondos de riesgo. Lo que se pretende con la medida es desincentivar la asunción excesiva de riesgos que llevó al colapso financiero. La intención es incorporar la nueva tasa a los presupuestos de 2011.

Este modo de determinación de la tasa (o de los sujetos a la misma) no nos parece adecuado, si lo que se pretende es controlar el riesgo se deben establecer medidas de control adecuadas y regulaciones, no tasas.

En Europa se están planteando medidas similares que podrían pasar por una tasa global a las transacciones financieras. Este modo nos parece más razonable que el propuesto en EEUU.

No es una buena noticia para el sector financiero y las consecuencias pueden venir por dos frentes. En primer lugar podría castigar en el parqué a las empresas del sector y en segundo se correría el riesgo de que los bancos trasladen este gasto al cliente a través de comisiones y/o aumento de márgenes. Más que un riesgo es casi una certeza, al final lo acabará pagando el cliente.

Se acaba de abrir el debate y no nos va a abandonar en dos días, así que este puede ser en 2010 un importante condicionante para el sector financiero, en ese sentido podría el mercado descontar el supuesto gravamen que será valorado por el mercado, pudiendo por contagio afectar a entidades que no se verían directamente afectadas por la medida, al cambiar la percepción del sector por los inversores.

La propuesta del presidente de EEUU pasa por gravar directamente al capital invertido en fondos de riesgo mientras que en Europa lo que se estudia es aplicar una tasa general.

El control del riesgo que asumen las entidades financieras es bueno hasta cierto punto, pero las inversiones de capital riesgo tienen una gran función económica, permitiendo el nacimiento y o la subsistencia de empresas clave o emprendedoras, así como mayores rentabilidades positivas o negativas, y al final es deber del inversor informarse de los riesgos y deber de la entidad informar de los mismos, si deciden asumirlos es cosa suya.

Por lo tanto nos parece buena, desde un plano ético, la medida que se plantea. No nos gusta el enfoque de EEUU y si el que se vislumbra en la UE.

Quizás si es necesario que distintas entidades paguen distinto importe, pero el criterio ese no nos parece adecuado, hay muchas formas de asumir riesgo y muchos tipos de riesgo distintos, el control del riesgo debe ser global y no de un tipo de fondos en concreto.

En breve publicaremos un artículo sobre la evolución del sector financiero, para complementar el que ya publicamos http://www.elorodesalomon.es/2010/01/07/multiples-suelos-en-el-sector-financiero/