Relación entre la reducción del déficit y el PIB
El PIB es el indicador más utilizado para valorar la situación y evolución de la economía de un país en lo que a crecimiento y ciclo económico se refiere.
Técnicamente el estar en recesión o no se define a partir del PIB.
El PIB es el producto interior bruto, todo lo que en un año se produce en un país. Se puede analizar por el lado de la oferta y por el lado de la demanda, por definición económica, matemática y contable ambas vías darán el mismo resultado.
El PIB analizado por el lado de la demanda es igual a (c+i)+(g)+(x-m), o lo que es lo mismo el PIB es igual a la demanda interna privada, la demanda interna pública y la demanda exterior.
Dado que la política monetaria y la política cambiaria ya no son decisiones nacionales y queremos analizar la situación de España, vamos a suponer que no podemos modificar tipos de interés ni tipos de cambio, pues lo que queremos es analizar el impacto del déficit en el pib, la política fiscal que es la que se decide por nuestros políticos.
Por lo tanto el PIB se compone de 3 elementos principales:
- lo que los individuos ganan y destinan a consumo e inversión.
- gasto público, como podemos observar es un sumando directo del PIB analizado desde la demanda.
- x-m, balanza exterior, mide la relación comercial e incrementa el PIB si exporto más que importo y viceversa.
Por lo tanto, explicado simplificadamente el método de cálculo del pib, vamos a ahondar en su relación con las medidas planteadas para paliar la crisis de las finanzas públicas europeas.
Reducir el gasto público como se está planteando supone una reducción directa del PIB en la misma cuantía. Subir los impuestos supone también reducir el pib, según el tipo de impuesto en mayor o menor medida. Primero analizaremos el gasto con la fórmula planteada, posteriormente los impuestos.
En cuanto al gasto público, su reducción genera una reducción del PIB en igual cuantía y de forma directa. Además existe un efecto denominado multiplicador por el cual la reducción final de PIB es mayor que la del gasto (o el aumento).
Las razones del efecto multiplicador son sencillas, si el estado gasta en pagar a un constructor eso es más gasto público pero a su vez se convierte en renta de un individuo del sector privado que lo vuelve a gastar, generando nuevo pib sea vía consumo o vía ahorro (inversión), pero minorado por los impuestos.
Vamos a asumir multiplicador 1, es decir 1 millón menos de gasto público es 1 millon menos de PIB, pero la realidad es que siempre se da un mayor efecto en pib y por tanto suponer multiplicador 1 va a generar una lectura mejor de lo que es la realidad.
Por lo tanto todas las medidas planteadas para solventar la crisis financiera mediante recorte del gasto público van a poner en grave riesgo a la economía real, mediante reducciones del PIB en proporción mayor que 1 por el efecto multiplicador.
En cuanto a las medidas planteadas de incrementos impositivos (sean nuevas medidas, sea el aprobado incremento de IVA), el incrementar los impuestos supone una reducción del sumando c+i, consumo más inversión privado, por lo que nuevamente reduciría el PIB.
Por lo tanto el incremento de los impuestos, quizás no de una forma tan clara y nítida como el gasto, también supone una reducción del PIB (pues reduce el dinero privado para consumir o ahorrar).
De este modo podemos empezar a ver el motivo por el cual reducir el déficit supone reducir el PIB. Los impuestos se restan del disponible para el sector privado pero no varían el gasto público sino varían el déficit, es decir reducen la demanda privada sin incrementar la pública (pues Gasto público no depende de impuestos sino de presupuestos, el déficit es el claro indicador de que no se gasta según se ingrese).
Una vez explicado el modelo teórico podemos aplicarlo para analizar la situación actual de España.
Si decimos que reducir déficit reduce pib, y el déficit se incrementó en 2009 y lo que va de 2010, ¿hasta qué punto es cierto que estamos saliendo de la recesión? ¿Cómo hubieran salido los datos del PIB en España sin el incremento del déficit tan fuerte que hubo en 2009?
En este momento nos preguntamos si los estados han gastado y gastado para generar unos primeros datos de PIB positivos (comprado con mucho déficit) esperando que eso generase optimismo y reactivación del sector privado (c e i), pero les ha salido mal puesto que no han podido sostener su inversión hasta repuntar la economía real. Algo así como lo pretendido por el ECOFIN en el eurorescate del pasado domingo, donde se compro a golpe de talonario una subida historica en las bolsas.
Debe entenderse que la política fiscal tiene una parte automática, por ejemplo, en la actual crisis económica al bajar la actividad económica baja la recaudación sobre la renta y el consumo al ser estos menores. También se incrementa de forma automática el gasto, por ejemplo, mediante el incremento del gasto social al haber más personas por debajo de los umbrales máximos para aspirar a las mismas.
Estas diferencias sobre la parte automática y la discrecional suelen olvidarse, a menudo se critica a los políticos de turno por el aumento del déficit sin tener en cuenta que una parte sustancial de este aumento del déficit es automático (técnicamente se denominan estabilizadores automáticos). En cuanto al resto del déficit diferente del que se genera automáticamente, éste sí puede atribuirse a las decisiones de política económica y esta supone una primera diferencia cualitativa importante, la cual debe completarse con otras más concretas como son el tipo de políticas en que se emplea dicho déficit discrecional.
En números redondos en 2009 el PIB cayó un 3% mientras que hubo un déficit del 11% del PIB, como hemos explicado en términos aproximados y sin tener en cuenta el efecto multiplicador, el 11% de déficit fue como mínimo un 11% de incremento del PIB. Lo cual quiere decir que si en 2009 hubieramos tenido un déficit por ejemplo del 1%, nuestro PIB habría caido más de un 10% en 2009.
Nos han engañado, los actuales dirigentes políticos en España han mantenido desde 2008 que no había crisis, que era suave o últimamente que ya habíamos salido de la misma, lo cual según los indicadores adelantados parecía que iba a ser cierto pero finalmente ésta era mucho mayor que lo conocido por los ciudadanos.
Vemos como de no haber sido por la intervención pública vía déficit, el PIB en 2009 hubiera caído más de un 10%.
Si el gobierno se ha comprometido a reducir el déficit 5.2 puntos, suponiendo un efecto multiplicador de 1, el efecto esperado en 2010 sobre el PIB es que, aproximadamente, el menor déficit supondrá una caída de más del 5% del PIB, a lo que deberemos sumar la variación de PIB que se produzca por el propio sector privado o el exterior.
Por lo tanto el recorte del déficit planteado por Zapatero hace que para lograr un PIB positivo en el 2010, la economía tenga que crecer por encima del 5%, sea el sector privado o el exterior.
¿Así que cómo estábamos realmente? ¿Cómo vamos a evolucionar?
Estábamos mucho peor de lo que pensábamos en el 2009, con caídas de la economía real superiores al 10 % de no haber sido por el dinero público y con unas medidas planteadas para reducir el déficit en 2010 que sin tener en cuenta ningún otro factor supondrán caídas mayores del 5%.
Es decir que ni la crisis era tan suave como nos querían hacer creer, ni hemos salido de la misma, simplemente se ha convertido un fuerte recorte del pib por el lado de la demanda privada y exterior en déficit, el cual en parte se va a trasladar a este año lastrando las posibilidades de recuperación tal y como hemos dicho en lo que a economía real se refiere y además, por el lado financiero, incrementando la deuda y por tanto los intereses deudores a afrontar por España.
Por lo tanto nos hemos gastado un montón de dinero en medidas como el plan E que no han sido más que un parche temporal, que no genera incrementos de la productividad ni cambios estrucutrales y que además ha incrementado el déficit y la deuda, que si ha reducido el paro ha sido con temporalidad. Si tenemos excesiva dependencia de un sector que necesita reestrucutrarse la solución no es subvencionarlo para que aguante un poco más, se debería reconvertir a parte de la fuerza laboral hacía nuevos sectores con perspectiva de futuro en lugar de darle trabajo unos meses.
Por lo tanto, además de temores financieros por la especulación tenemos temores económicos reales.
Estimados conciudadanos, desde un punto de vista económico, y siendo apolítico (yo no voto) voy a explicarles cual es la situación actual:
- España no ha llegado a salir de la crisis en ningún momento desde 2008.
- Nos han engañado diciendo que no había crisis y después que ya habíamos salido.
- Las medidas del eurorescate no son más que poner dinero encima de la mesa si fuera necesario, no se han adoptado medidas estructurales.
- Nuestros políticos solo tienen visión de corto plazo y partidista.
- El psoe ha intentado aplazar el problema y de no haber sido por Grecia y por la llamada de Obama posiblemente todo ese déficit, que habría “maquillado” los datos del PIB, hubiera sido una herencia para el siguiente Gobierno.
- El pp se dedica a criticar más que a proponer, esperando que esto acabe con el gobierno actual, a veces parece que prefiere que nos hundamos para ganar las elecciones venideras.
- Las medidas planteadas por Zapatero, en su mayoría no acomenten cambios estructurales sino que siguen poniendo más parches.
Por no limitarnos a criticar vamos a dar una solución matemática a los políticos para que el PIB se vea lo menos afectado posible, reduzcan los gastos públicos con menor multiplicador.
Incluso un paso más allá hay un planteamiento matemático que permitirá reducir déficit sin variar el PIB.
Si tenemos dos gastos, por ejemplo el plan e con multiplicador 1 y el plan d con multiplicador 2, si reduzco en 2 millones el plan e pero a cambio subo un millón el plan d, mi déficit baja en 1 millón pero mi déficit queda constante.
Por lo tanto, como hemos dicho en los medios, más que reducir el déficit, o además de reducirlo, hay que optimizarlo, o bien potenciando las partidas de gasto con mayor multiplicador o bien reduciendo las de menor multiplicador. De este modo lo haremos más eficiente tratando de encontrar la forma más barata de lograr el mayor PIB posible.
Congelar las pensiones es otro analgésico, no cura nada pero calma el dolor hoy. Congelar pensiones con una inflación tan pequeña (casi negativa) es como no hacer nada en términos reales, pues la vida no se ha encarecido.
Cambiar el sistema de pensiones profundamente es una necesidad imperante, hace años que sabemos que ahí hay un problema y nadie lo arregla. Zapatero, al “tocar” las pensiones se ha marcado un tanto, “que valor ha tenido” dicen algunos, cuando no ha cambiado nada y actualmente tenemos un riesgo de suspensión de pagos o algo similar en las arcas públicas y en el horizonte una posible quiebra del sistema de pensiones nacional.
Del mismo modo que se veía venir el problema inmobiliario y nadie hizo nada, actualmente estamos en una recesión (de la que dicen que hemos salido pero es a base de déficit) y se deben tomar medidas estrucuturales que nadie toma para esta crisis y para el problema de las pensiones, que será el siguiente.
Así que un serivdor, que no vota y acostumbra a ingnorar la vida política, se decide a escribir este artículo para que el ciudadano de a pié pueda hacerse una idea de lo compleja que es la situación actual.
Señores políticos no nos han engañado, ni con el déficit ni con el eurorescate, los cheques no nos valen, queremos reformas estructurales y de largo plazo, no para el año 2011.
Señora Salgado haga que se analicen a fondo los multiplicadores con el fin de minimizar el impacto del plan de contención en la economía real y no despilfarremos en proyectos de dudoso multiplicador y de nula contribución al cambio estructural de nuestro país, como el plan E o el cheque bebe.
No reduzca las inversiones públicas, al menos no las que generen mejoras a largo plazo para el pais.
Señor Rajoy, señor Zapatero, resto de miembros del cuerpo político, sabemos lo que esta pasando y las medidas que se han planteado no nos convencen en absoluto. La nueva reducción del déficit va a hundir la economía real, lo cual unído al incremento del IVA y del IRPF previsto antes de estas nuevas medidas va a ser un verdadero lastre.
No se han planteado medidas que mejoren la economía española a largo plazo sino se han limitado a mejoras temporales en las arcas públicas, pero el problema no está alli sino en la economía española. Las finanzas nacionales estan tan castigas por haber tratado de cubrir la pésima situación de la economía, aplazando un año las decisiones que necesitábamos. Ahora, cuando llegan las decisiones, vemos que son corto placistas, de poco calado económico pero mucho calado mediático, y que nuevamente consisten en aplazar el problema.
Entendamos que ir aplazando el problema lo único que hace es irlo incrementado, por que sus causas siguen vigentes, por el incremento de la deuda, por los intereses y muchos otros factores.
No tenemos posibilidad de reducir tipos de interés pues la política monetaria no es nacional, ni podemos devaluar la peseta pues la moneda es europea, así que la única esperanza para España es un sector público que ya no puede ayudarnos, o no quiere, o no sabe como hacerlo.
Por lo tanto hace falta de forma urgente un importante paquete de medidas de calado en términos de plazo, de importe y de repercusión estructural.
Debe definirse un nuevo marco para el mercado laboral, debe hacerse una revisión muy profunda del sistema de pensiones, debe contenerse el déficit sin hundir el PIB, debe hacerse una gestión más racional del gasto público (cheques bebé, dependencia, plan e,….), no deben subirse los impuestos y así hasta llegar a una larga lista de medidas.
Cuando decimos muchas medidas no hablamos de cinco ni de diez, cuando decimos de calado en términos de plazo no hablamos de uno o dos años y cuando decímos de repercusión estructural no hablamos de una reducción salarial de un 5% sino por ejemplo de una reducción del número de funcionarios de al menos dos dígitos.
Y a pesar de creer en el modelo “social” que mantenemos en Europa versus EEUU, prefiero mantener 8 de cada 10 funcionarios a que mi país quiebre.
Estamos preocupados por la situación actual, por los años venideros y por el futuro de nuestros hijos, por nuestras pensiones empresas y trabajos.
La crisis no es culpa de los políticos, pero la pésima gestión de la misma por el gobierno y el triste papel de la oposición sí lo son, así que por favor dejen de rivalizar y de discutir y de verdad colaboren, sean asertivos y constructivos, ya que tienen en manos no únicamente una crisis financiera y real, sino que están ante un verdadero problema estructural, que puede suponer también la suspensión de pagos del estado o la quiebra de la seguridad social y que ya no se puede aplazar más.
En el ejercicio de mi profesión, el análisis financiero independiente y la gestión de patrimonios, me ha llegado información sobre patrimonios importantes que están migrando a países fuera de la UE o paraisos como Luxemburgo, lo cual me preocupa aún más pues a todo lo comentado hemos de añadir el efecto de la desconfianza sobre las inversiones exteriores en España y sobre la huída de nuestros propios capitales.
Es nuestro derecho como ciudadanos y nuestro deber como inversores y consumidores, empresarios y empleados, activos y parados, reclamar unas medidas que sean creibles aqui y a nivel internacional, que se detenga el juego político y su visión corto placista para coger el toro por los cuernos, antes de que éstos se nos claven en los pulmones.
Yo llevo más de un año haciéndolo y prueba de ello dejo un link a un artículo que publique al respecto en 2009 (http://www.jefcatalunya.com/wp-content/uploads/2009/05/vadeuropam04-2009.pdf)
En la página 7 de la revista podemos leer: “Que la situación actual justifica niveles excepcionales
de déficit es una realidad, pero endeudar el futuro de nuestros países debe hacerse para iniciar medidas
que verdaderamente vayan a ayudar a la economía y no para pasarlo un poco mejor ahora a costa del
futuro, pues en ese caso lo único que hacemos es desplazar el problema en el tiempo”.
Por último advertir que EEUU tiene más déficit que España, aunque con más capacidad para resarcirse no es nada alentador, así que como venimos diciendo….Grecia podría haber sido el primer Lehman de la crisis financiera pública, y nosotros no queremos ser el segundo, ¡necesitamos soluciones y no talones!
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hace 1 año
BRAVO, BRAVO Y BRAVO…
Sr.Zapatero a ver si aprende
hace 1 año
Estimado autor. La lógica que aplica es errónea. Lo explicaré con un sencillo ejemplo.
Suponga un PIB en el año 0, del lado de la demanda con los siguientes valores: c=100, i=100, g=10 y (x-m)=0. El PIB del año 0 sería PIB_0=210.
Supongamos que el año 1, el gobierno recauda 9, y decide mantener el nivel de gasto en 10. El déficit sería de un 10%. El PIB del año 1, habrá sido igualmente de 210.
Ahora bien, imaginemos que el gobierno decide tener un déficit del 0%. Es decir, el caso que ud. escribe en su artículo. El nuevo PIB_2 sería = 100+100+9, es decir 209.
Como fácilmente puede deducir, al eliminar ese 10% de déficit del año 1 en el año 2, no significa una caída del PIB del 10%.
Muchas gracias.
hace 1 año
Siento decirle que el error lo comete usted.
En primer lugar con un PIB de 210 un gasto de 10 y unos ingreso de 9, el déficit no es del 10% sino de 1/210×100 es decir del 0.48%, el porcentaje no se mide sobre la recaudación sino sobre el PIB.
En el ejemplo que usted escribe….si el déficit pasa de 0 a 1 y el PIB se mantiene en 210, eso es un 1 de incremento del déficit (un 0,48% no un 10%), que sostiene falsamente un 1 de PIB (nuestro argumento).
Veamos en su fórmula que pasa en mi ejemplo, ese que intenta rebatir.. el PIB pasa de 210 a 209…. menuda casualidad!!!! exactamente el déficit se reduce en 1, lo mismo que el PIB, el déficit pasa de 1 a 0 mientras que el PIB pasa de 210 a 209.
Es decir, que la variación del déficit está siendo exactamente variación de PIB, tal y como sostenemos nosostros.
En segundo lugar, como decímos en el artículo los impuestos también estan en la fórmula del PIB pero no de una forma visible, pues el consumo y la inversión se calculan a partir de la renta disponible (rentas descontados los impuestos).
Por lo tanto, no solo la reducción de gasto es una variable, los movimientos pueden venir también de la recaudación.