Hemos vuelto de vacaciones y en términos generales nos hemos encontrado lo esperado, un mercado similar al de antes de verano, dudoso cuando menos.

A pesar de un rebote en Julio que por momentos nos hizo llegar a temer un inesperada recuperación, con el euro y las bolsas superando sus resistencias de medio plazo por unos días, finalmente la realidad ha vuelto a imponerse.

El EUR vuelve a cotizar en niveles de 1,27 y las bolsas y el petróleo han sufrido una importante corrección en el mes de Agosto.

También las noticias han empezado a empeorar y el PIB de USA aunque algo mejor de lo esperado y aún creciendo, sufre un recorte importante respecto al dato previo. La confianza se reduce aunque se mantiene en terreno de crecimiento y vuelven las dudas sobre la deuda pública y el sector financiero entre otros.

Nuestras medidas preventivas, con el Ibex perdiendo por momentos los 10.000 puntos la semana pasada, nos parecen adecuadas y vamos a  continuar con ellas desde Septiembre a Noviembre, es decir que seguiremos con menos RV de la normal, preferiblemente cubierta, fondos defensivos, renta fija, dólares y otras divisas pero sobre todo sobre todo mucha mucha diversificación.

A pesar de que es aparentemente lógico que entre esta semana y la que viene el mercado adquiera mayor dirección, la cosa actualmente parece más lateral que otra cosa, o cuando menos altamente dudosa.

Tengamos en cuenta que la tendencia lateral no es más que la falta de tendencia… y no un claro canal bajista, y que llevamos unos cuantos meses con los índices divagando al alza y a la baja en momentos distitnos del tiempo, pues el rebote de principios de verano ha dejado un patrón de máximos y mínimos difícil de interpretar.

En el lado positivo, estamos cerca de la parte alta y en el caso del Ibex 35 supere los 10.600 veríamos una invitación a la compra, lo cual pareció darse por unos días este verano pero finalmente retrocedímos otra vez, es decir que hubieramos salido “calentitos”.

En el lado negativo, el suelo que más debemos contemplar está en niveles de 8.800 y eso dista mucho de los niveles actuales y suponer asumir un riesgo elevado.

Nuestra visión actual es compleja de definir pero se podría resumir en que mantenemos la cautela pues mientras no se diga lo contrario (y por unos días se dijo) somos bajistas o como mucho laterales.

Aunque seguímos aprovechando los recortes para ir entrando en algunos mercados con cautela, seguímos considerando que especialmente el tercer trimestre de este año, también el cuarto, son claves para la evolución de la economía a largo plazo.

No nos sentímos para nada exagerados por el discurso que hemos mantenidos en los últimos meses viendo como hasta los sectores defensivos están en duda, vamos a seguir extremando la cautela.