La renta fija (I): primeras nociones
Con la que está cayendo, estimamos importante aclarar, por pasos, ciertos conceptos relacionados con la renta fija. Con las últimas noticias, parece que la renta fija marca las pautas y el ritmo de las decisiones macro. Con esta serie de artículos trataremos de desvelar el porqué.
¿Cuáles son las diferencias entre adquirir renta fija y adquirir acciones de una compañía?
Los activos de renta fija representan todo un conjunto de valores negociables emitidos por empresas y entidades públicas y corresponden con los préstamos que reciben éstas por parte de inversores privados.
No obstante, la renta fija no otorga a su tenedor derecho político alguno sobre la entidad emisora, sino sólo derechos económicos entre los cuales destacan el derecho a percibir el interés pactado o la devolución de la totalidad o parte del capital invertido en una fecha futura dada.
Además, un inversor en renta fija pasa a ser acreedor de la entidad emisora, mientras que un accionista es un socio propietario de una parte del capital social.
Por tanto, en caso de que la compañía deba liquidarse, prevalece el derecho a cobrar del acreedor frente al accionista (en este sentido, la inversión en renta fija es más segura). Asimismo, el grado de implicación del accionista es mayor debido al ejercicio de sus derechos. En efecto, participar (o delegar su voto) en la Junta de Accionistas o un seguimiento puntual de la información de la compañía exigen un mayor compromiso por parte del accionista.
Entremos más en detalle…
Tradicionalmente, los intereses inherentes al préstamo se establecen de forma exacta desde su emisión, no obstante actualmente existen sofisticaciones que posibilitan variaciones de éstos. Con frecuencia, los intereses varían al estar referenciados con determinados indicadores como los tipos de interés (el Euribor por ejemplo), índices bursátiles o incluso la evolución de determinadas acciones.
Precio de emisión: es el precio efectivo de cada valor de renta fija en el momento de la suscripción. Usualmente coincide con el valor nominal, aunque en algunos casos puede ser inferior o superior según se emita al descuento o con prima.
Precio de reembolso: es el precio que recibe el inversor en el momento de la amortización y, aunque suele coincidir con el valor nominal, en ocasiones puede ser inferior o superior (estando explicitado en las condiciones de emisión).
Amortización: hace referencia a la devolución del capital inicial a la fecha del vencimiento del activo de renta fija. Existe la posibilidad de pactar una amortización anticipada, bien a iniciativa del emisor o del inversor, y en todo caso puede ser total o parcial. Por ejemplo, si se programa una amortización parcial anticipada a opción del emisor, ésta se realiza por sorteo o por reducción del nominal de los valores, afectando esta última medida a todos los inversores.
Prima de reembolso: si llegada la fecha de amortización el emisor abona una cantidad superior al nominal de los títulos, la diferencia existente se denomina prima de reembolso.
Cupones: son los importes de los pagos periódicos (trimestrales, semestrales, etc.) de intereses pactados en el momento de la emisión. A la parte del cupón devengada y no pagada en una fecha determinada entre el cobro de dos cupones se le denomina cupón corrido. Si el bono se negocia en el mercado secundario, el importe del cupón corrido se añade al bono (cotización ex cupón).
Emisiones de cupón cero: son activos cuyos intereses se abonan al vencimiento junto con el principal: suelen tener vencimiento a corto-medio plazo.
Emisiones al descuento: son valores cupón cero, a corto plazo, en los que se descuenta al inversor el importe de los intereses en el momento de la compra del activo. Son de este tipo las Letras del Tesoro y los pagarés de empresa.
En próximos artículos, explicaremos los tipos de renta fija existentes.
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