Análisis Económico Independiente
El precio de la Solvencia
Actualmente, estamos oyendo cada semana los problemas de la banca en cuanto a su recapitalización.
Las entidades bancarias se rigen por el Core Capital, el ratio de solvencia, es decir, la relación en porcentaje entre el capital básico (fondos aportados por accionistas y reservas) y las deudas. Cuanto más alto sea este ratio mejor salud financiera presenta la empresa y muestra el dinero que tiene la empresa en cualquier momento, de forma inmediata.
Core Capital = Capital básico
Deudas
En España, el nivel mínimo exigido por la Entidad Bancaria Europea (EBA) es del 9%, nivel para el que algunas grandes entidades han tenido que ajustarse mientras que otras no lo superaron en el año 2010 como puede ser CatalunyaCaixa, CAM (hemos visto el resultado), Banco Pastor, Unnim y Bankia entre otros, según los últimos test de estrés.
Podemos ver por tanto como funciona la banca, con un elevado apalancamiento financiero, lo cual es lógico siendo entidades que realizan intermediación financiera. Vemos como el banco con lo que tiene (sin contar lo que le deben que es mucho) solo podría hacer frente al 9% de lo que el propio banco debe. Lógicamente nunca se verá en una situación en la que nadie le pague y si Más >
Advertimos la situación de la banca y el riesgo en prestarle dinero con una alerta especial en 2010 referente a depósitos, preferentes y demás
El pasado 15 de Junio de 2010 lanzamos una alerta sobre la situación de la banca en España, concretamente decía lo siguiente:
“En pocas palabras, no queremos nuestro dinero en el balance de los bancos, ni depósitos, ni preferentes, ni subordinada, ni nada que consista en dejarle dinero a una entidad financiera para que posteriormente lo preste. Recomendamos cambiar esos productos por fondos monetarios, de renta fija, bonos o productos similares, por los cuales nuestro dinero se le preste a empresas de otros sectores diferentes al financiero.
Acerca de nuestras alertas:
Mantenemos un warning o altera genérica sobre la banca, especialmente la española, hasta Enero del 2011, momento en el que, una vez se conozcan los resultados de los 2 últimos trimestres de 2010, podremos decidir volver a la normalidad y dejar a los ahorradores, que no inversores, tranquilos con sus depósitos y demás productos bancarios.
Por el contrario, suavizamos importantemente el riesgo corralito, pues detectamos como la huida de capitales al extranjero parece haberse detenido y no es un problema que este agrandándose, de momento relajaremos este efecto en nuestras decisiones de forma importante.
También suavizamos importantemente el riesgo evento euro (salida de España, de todos, etc.), pues la UE sigue defendiéndolo, el BCE Más >
Fondo de Garantía y Depósitos Bancários, ahora menos garantizados que nunca….
Seguimos con la preocupación generalizada entorno si están a salvo nuestros ahorros. Para todos fue una gran noticia la ampliación del Fondo de Garantías, que nos cubre hasta 100.000€ por depositante en una misma entidad. ¿Pero realmente disponemos de esta cantidad de dinero para garantizar los depósitos de la población?
Empezaremos explicando que son el Fondo de Garantías de Depósitos (FDG) y el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). El FDG se creó en 1980 con el fin de proteger a los depositarios y sobre todo a los pequeños y modestos ahorradores. El FROB se creó en el 2010 a partir de la crisis financiera de 2008 y tiene como objeto gestionar los procesos de reestructuración de entidades de crédito.
En el año 2000, el FDG cubría 20.000€ por depositante, ampliándose a 100.000€ en el 2008. Conceptualmente todos debemos comprender que, para que esta ampliación esté realmente garantizada, el mismo FDG se debe aumentar al menos 5 veces, ya que sino no es proporcional al aumento. Es evidente que por más que se diga que en adelante el FGD cubre hasta 100.000€, lleva 28 años recibiendo aportaciones para cubrir 20.000€, no 100.000€.
El FROB, por su parte, fue creado para “salvar” las entidades Más >
¿Qué es el TER (Total Expense Ratio) de los fondos?
Es una medida del total de los costes asociados al manejo y operación en un fondo de inversión.
Habitualmente los fondos declaraban sus comisiones clásicas, las comisiones de gestión, de depositaría, de suscripción y de reembolso. A este respecto ya publicamos un artículo anteriormente http://www.elorodesalomon.es/2010/07/06/comisiones-sobre-los-fondos-de-inversion/.
Dichas comisiones son las comisiones que se cargan al fondo en concepto de gestión y de depositaría, así como por entrar (suscribir) o por salir (reembolsar), pero los fondos deben hacer frente a muchos otros costes que merman la rentabilidad del inversor. Estos otros costes consisten en comisiones de intermediación (las de compras y ventas que realiza el fondo con su patrimonio), comisiones legales, comisiones de auditoría y otros gastos. El total del coste del Fondo es dividido por el total de activos en un medida porcentual, el cual se representa así:
Total Expense Ratio (TER) = Costes Totales del Fondo
Activos Totales del Fondo
También conocido como MER (Management Expense Ratio) o simplemente “Expense Ratio”
Es decir, que el ratio TER incluye todos los gastos (incluyendo la comisión de gestión) del Fondo. Al momento de analizar un fondo para conocer el ratio de TER, hacemos el ejercicio de sumar TODOS los gastos (gestión, administración, custodia, etc) y dividirlo por el patrimonio total del fondo nos daría como resultado el Más >
Participaciones Preferentes, ahora aún menos convenientes
Las participaciones preferentes son instrumentos financieros emitidos por una entidad bancaria que pagan un cupón fijo durante un vencimiento indefinido. A rasgos generales se caracterizan por no otorgar derechos de voz y voto en junta general al inversor, y en caso de concurso de acreedores los inversores se encuentran justo delante de los accionistas, es decir que los accionistas sería los últimos en cobrar en situación de quiebra y los dueños de participaciones preferentes los penúltimos.
Es un producto hibrido entre la renta fija y la renta variable, ya que no es deuda exigible al no tener vencimiento pero tampoco son acciones al carecer de derechos políticos, reúnen las malas características de cada tipo de producto.
Este artículo se escribe con el objetivo de explicar el cambio de ley en cuanto a las participaciones preferentes que se acaba de aprobar. El motivo de la nueva ley es regular los mercados financieros en aspectos dónde encontrábamos deficiencias del sistema y garantizar la solvencia y la liquidez de las entidades.
Las entidades financieras abusaron de su comercialización el año pasado hasta captar 11.660 millones. Con la nueva ley se ha visto disminuido el atractivo de las emisiones preferentes.
Hasta el momento las participaciones preferentes mantenían su Más >
Bonos Bancarios como alternativa a Depósitos Bancarios (oportunidades actuales)
Tras un artículo que publicamos hace unos meses en el que explicabamos que existen en muchas ocasiones bonos bancarios que rinden más que un depósito en el propio banco (http://www.elorodesalomon.es/2011/07/13/depositos-bancarios-vs-bonos-bancarios/).
La diferencia se debe principalmente a que el bono se coloca en un mercado más cualificado y con multitud de inversores profesionales/institucionales mientras que el depósito se coloca siempre (o casi) entre particulares.
Si la duda es cual es el precio que debemos pagar por dicha rentabilidad extra, ciertamente existe un precio pues no toda la rentabilidad procede de ahorrarnos la comisión del director de oficina que nos colocase el depósito. El precio a pagar es que los bonos no están cubiertos por el fondo de garantía de depósitos, si bien como ya hemos dicho en muchos otros artículo consideramos que este es insuficiente, especialmente en vistas a poder salvaguardar los de dos entidades como las que vamos a comentar hoy, BBVA y Santanader.
Seguímos considerando la banca un sector peligroso en la actualidad en el que no debemos concentrar más del 30% de nuestro patrimonio, pero aún así existen oportunidades en este sector, quizás para ese 30% de cartera de renta fija que mantendríamos expuesto al mismo. En ese límite consideramos el patrimonio Más >

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